
El pasado martes 11 de Octubre, y a las 18 horas, tenía la oportunidad de estar presente en el Auditorio del Grupo Soledad, en el Parque Industrial de Elche. El encuentro llevaba como título el objetivo, que es el desarrollo de estrategias de cooperación entre la E.U.C. de dicho parque empresarial y la Universidad Miguel Hernández de Elche.
A pocos kilometro la víspera de la fiesta se vestía de rojo por el partido de la selección española. Esa sensación de víspera no quitaba el interés que para mí tenia escuchar intenciones sobre oportunidades tan evidentes, que no he entendido como no ha habido antes iniciativas de este tipo, al menos no las he conocido.
Para mi es una buena noticia la “avidez” por parte de la universidad por querer escuchar a los empresarios. La voluntad por colaborar para transferir el conocimiento y recorrer juntos un camino hacia la innovación.
Escuchar a responsables políticos y universitarios hacer autocrítica y reconocer la necesidad de retornar a la sociedad la inversión que todos hemos realizado con nuestros impuestos me gusta.
Se dijo que mientras están situadas algunas de nuestras universidades entre las primeras del mundo en investigación, la transferencia a la empresa es muy reducida. Además, paradójicamente el esfuerzo privado es todavía menor que el esfuerzo público, por lo cual a la autocrítica también debe unirse el tejido empresarial.
La actual situación nos obliga a tomar conciencia de la necesidad de innovar, a que nuestras empresas empiecen a trabajar su “empleabilidad”, y explorar tendencias de consumo, a desarrollar la peculiaridad que nos va a dar un lugar en el mercado de forma sostenible, a utilizar las ventajas que aporta el desarrollo tecnológico y los resultados de investigación, y por ello a estrechar lazos de colaboración eficaces con el conocimiento, con el talento de nuestras universidades.
Y oír todo esto de personas con responsabilidad me motiva más a seguir animando a ese cambio a los empresarios, y a la iniciativa de los emprendedores. A difundir la oportunidad del momento y los recursos que ofrecen las universidades en servicios de formación, consultoría, investigación en I+D, prácticas de alumnos,…
Fernando Borras, Vicerrector de Investigación y Desarrollo de la U.M.H., nos habló de “las verdades del barquero”, de Frederick Terman y Silicon Valley, de cómo normativas e instituciones flexibles y comprometidas pueden favorecer la movilidad y el intercambio de ideas, de innovación disruptiva, de ideas para acercarnos y usarnos, de crear la “Nau de la innovació”, de formar a los que empiezan y recuperar las competencias de los empresarios que están en el banquillo, del Banco del Talento, de agrupaciones de Pymes, de jornadas que impulsen estrategias de colaboración, de financiación,…
La presentación de proyectos en desarrollo de dos empresas en los que colabora la U.M.H. hizo tangible y posible estas oportunidades, esperemos que estas acciones sean más intensas en visibilidad, frecuencia y participación, lo necesitamos todos. Hagamos de la autocrítica nuestra actitud y dinamicemos nuevos foros de debate para compartir opiniones, para aprender de todos, para pasar a la acción.