Me duelen los ojos, y no sé porque sigo delante del ordenador. Quiero escribir algo y estoy agotado, con muy pocas fuerzas. Pero es como si esperara que pasara algo.
Y aparece un mensaje en Facebook, maravilloso encontrarte con gente, y tener conversaciones cercanas, comprometidas.
Hace un rato revisaba papeles y sus anotaciones, y no sé de donde provienen:
“Demostrar que es la excepción. Tener chispa. Cumplir el proceso, honrarlo, significa imaginarte tu meta, comprender lo que te lleva de aquí hasta allí, y llevar a cabo esas tareas. Saltarlo todo”.
Sigue la conversación. Bilbao, me encantaría conocer esta tierra y esa gente, y lo voy a hacer.
Nombramos a los padres, y el calendario me recuerda que se acerca el aniversario, diez años ahora mismo que perdí a un gran consejero, ¿cómo se echa de menos cuando no está?.
Le diría que sigo en mi línea, empeñado en demostrar la excepción que soy, y somos cada uno. Queriendo provocar chispas para que prendan ilusiones. Cumpliendo con mí proceso, honrándolo, imaginándome la meta, comprendiendo lo que me lleva de aquí hasta allí, y llevando a cabo las tareas que me acercan. Saltando obstáculos, aprendiendo.
…y que mejor hago caso a mi cuerpo y me voy a descansar ya, ¡buenas noches!.
A veces no sé qué decir, cuando la naturaleza, la vida, atropella la salud de alguien, y le come la esperanza, el futuro. Cuando las incertidumbres, las excusas, lo cotidiano, se desvanece porque ya no es importante. Cuando solo importa querer conocer eso que te devora, para medir tus límites, saber hasta donde puedes llegar para apurar cada trago. No sé qué decirte.
Si acaso decirme que cuento con toda la energía para ser y hacer lo que quiera. Que la mirada enamorada, el abrazo, el trabajo, la defensa apasionada, cada sabor, los colores, el cielo, el dolor, todo, está presente, y es ahora, ahora, y me agarro a cada estimulo con fuerza, pero sigo sin saber que decirte.
Quizás eso, que como un niño, agarres cada momento, estrujes cada experiencia, como un juego en el que coleccionas cosas emocionantes y divertidas, que vacíes lo mejor de ti, que seas más tú que nunca.
No sé, pero no me consiento la impotencia, tengo cosas por hacer, hay gente esperándome, no puedo ofenderme con dudas, sigo adelante, confiado, actor de un camino que espero largo.
Y en él quiero seguir teniendo encuentros contigo, y reconocerte cada día más alegre, licenciado en la tarea de saber disfrutar cada instante. Animo Rafa!
Hoy se lo contaba a Fabián, y el recuerdo habilita de nuevo emociones dormidas.
Yo elegí cambiar las circunstancias de forma controlada, despojándome de las rutinas y los compromisos. Como el guerrero que da por acabada su lucha y se quita la coraza que lo protege. Esa que me hacía influyente, recubierta de su capa de ego, por supuesto.
Quitarme cada pieza era recuperar el contacto con sentidos dormidos, era sentir indefenso de nuevo el calor de la cercanía, sentir las caricias frescas de un futuro libre, por elegir, por andar.
Quitarme le casco, me abría a la visión, a la conciencia de otras perspectivas.
Más humilde, expuesto, desnudo, se abría un nuevo camino que dura ya dos años. Y me seduce el futuro, con los retos, aunque duelan las piedras del suelo, pase frio por las noches y me arañen las zarzas. Con cada dolor me conozco y me hago más fuerte.
No sé qué conjunción se puede dar cuando vivamos ese momento próximo y único del 11 del 11 del 11. A las personas nos gusta hacer cábalas sobre acontecimientos extraordinarios, y vaya por donde ese día tengo la oportunidad de dar mi primera conferencia, será en el Centro de Emprendedores de Alicante, a las 10 de la mañana. Por supuesto a las 11 horas y 11 minutos estaré en pleno desenlace.
Nuestra zona atesora una tribu importante de Emprendedores “de nacimiento”, que por herencia y actitud nos tocó, y además que elegimos esa aventura en la que crecer y crear cada día, muchas veces sin la preparación adecuada. Muchos fracasaron, unos pocos supieron gestionar las oportunidades y hoy orgullosos son la historia de grandes empresas, y hay muchos que están ahí, preocupados, deprimidos y desorientados ante un nuevo escenario de incertidumbre para el que no les vale las estrategias de siempre.
Quiero abordar un viaje por 3 historias, desde la perspectiva de la Inteligencia Emocional, que nos ayuden a entenderlos, que les ayude a entenderse, que nos aporte claves para abordar con confianza esos nuevos retos…
Aniversario, hoy hace 9 años y fue uno de esos días marcados a fuego, que dejan cicatrices.Y se presenta atrevido susurrándome al oído del alma.
Sabes que lo que a mí más me conmueve y me motiva es facilitar las oportunidades de desarrollo de las personas, sobre todo de los jóvenes, quizás porque yo no las tuve condicionado por la necesidad de ayudarte a sustentar la casa. A nosotros nos tocó inventar las oportunidades.
Papa, sabes que he dejado voluntariamente aquel trabajo emocionante, pero que me consumía el amor, me hacía insensible, a veces terrible. Siéntete orgulloso por todo el esfuerzo que hice, aquello que construí con mis manos y mi alma. Ahora son solo cenizas, pero lo mejor lo guarde en mí, para volver a construir con humildad otro proyecto más grande.
Estos últimos meses he descubierto algo increíble, me he conocido, explorando cada espacio, y sabes, ¡joder, como me parezco a ti!.
Te fuiste en tu mejor momento, cuando te dejabas ver sin reparo, con todo tu potencial. Recuerdo que decías que los días fluían plenos de satisfacción y felicidad. Ese estado es el que busco, para el que me estado entrenando los últimos meses. Cuando los demás pueden verme más débil es cuando más fuerte soy.
Te lo digo, gracias por lo que diste, por tu disponibilidad, por tu coherencia, por tu humildad, por tu respeto, por tu responsabilidad, por tu compromiso. Si las clases que recibiste eran pobres, con hambre y esfuerzo, bajo el techo puro de un árbol, la hierba de pupitre y paredes azules con nubes, tus competencias fueron grandes y te nombro catedrático del hombre bueno y justo.
Hace 9 años una llamada de Paco me golpeo tan fuerte que dejo un hueco que esta para siempre, esa amanecer rece todos los padrenuestros del mundo, y naciste de nuevo, me dije, este será su nuevo cumpleaños. Pero ya estabas dormido, y quedaban 12 días todavía para confirmar que te ibas. Yo hasta entonces pensaba que era capaz de conseguirlo todo, pero no te podía devolver, ¡que ingenuo!.
Ahora se nos acumulan desafíos e incertidumbres, mucha gente está asustada, y a mí me llega pronto el tiempo de subir a escenarios para exponerme, de luchar por mis pasiones, de decir todo lo que llevo guardado.
¿Quién me iba a decir que te echaría en falta tantas veces?, ¿Cuántas conversaciones y consejos han quedado pendientes?
Hace 9 años, dormido, una maquina te hacia respirar y tu corazón luchaba contra lo inevitable, yo celebraba con esperanza un milagro. Hoy te imagino, aquí, a mi lado, con tu enorme curiosidad de niño explorador.
En un armario solitario y frío quedó tu acordeón huérfano. La vida no te dejo plazo para aprender a abrazarlo y hacer limpia tu música soñada.
Otro acordeón llora en esta desgarrada pieza.
… a vivir!
Me preguntabas como cambiar de actitud cuando estás “mal” y te prometí respuesta.
En estado casi vegetativo, sin energía, con un peso enorme en las articulaciones, agotado por el estrés,… y mi mente solo recrea amenazas. No estoy de acuerdo con el diseño de este momento, ¿qué puedo hacer?.
¿Qué me estoy diciendo?.
¡Qué sí!, ¡qué sí!, que entiendo la incertidumbre que hay detrás de tus consejos, además, ¡gracias!.
Necesito callar esa vocecita interna que dialoga constantemente, y que me ata a este estado. Qué buenos esos momentos que recupero la consciencia del presente centrando mi atención en mi cuerpo y mi respiración. La música tiene la magia de llevarme a estados que me sirven en el control de mi mente, y ahora prefiero relajarme.
¿Qué estoy viendo?.
Sobre la mesa papeles manchados con tinta de ilusiones, de esperanza en proyectos rotos,… que son aprendizaje, primeros ladrillos para eso que he soñado, y voy a conseguir seguro. Hoy las gafas para ver mi mundo reflejaran el futuro de oportunidades, no importa la dificultad, hoy quiero ver metas. Hoy buscaré acercarme a escuchar a personas positivas, necesito huir como de la peste de negativos-conformistas-victimas,… hoy mi tema de interés son las oportunidades, ¿te apuntas?.
¿Cómo me quiero sentir?.
Necesito otra música, de acción, ¡¡¡que me ponga en marcha!!!. ¿Qué puedo hacer?, moviéndome voy a engañar a mi cuerpo, le cambio las claves y le informo que hay que cambiar la química interna, hoy lo necesito afinado, vamos a crear, los sentimientos de derrota confundidos se evaporan,…. ¡prepárate mundo que voy!. No hay mejor dosis química para cambiar las emociones que la acción.
¿Qué quiero hacer?, … voy a ello, el camino es largo y hoy tengo que dar muchos pasos.
Creer es una actitud, creer en mí mismo y creer en los demás.
La persona que barre, la persona que lucha con una enfermedad, la cariñosa con todo el mundo, la directiva protegida en su despacho,… todas!, todas!. ¿Cuántas cosas no saben y creen saber?, ¿Cuántas cosas saben que no sabemos?
Cuando las circunstancias nos llevan a situaciones críticas aprendemos, y nos hacemos humildes, y nos hacemos valientes, y clarificamos objetivos, y somos más fuertes.
Nunca me ha gustado hacer juicios, a veces detrás de situaciones modestas hay tesoros y sueños, a veces detrás de situaciones de éxito hay solo ego e ignorancia. Pues me acerco y escucho,… tras el baile de disfraces todo el mundo durmió desnudo, y muchos llevan disfraces cambiados.
Las circunstancias condicionan pero el espíritu grande está vivo, luchando, creciendo, soñando. Yo he descubierto muchos en harapos, que me han regalado grandes lecciones.
Estoy terminando de leer “Reinventarse” del Doctor Mario Alonso Puig y vuelvo a anclarme a la experiencia que fue hacer el Practitioner en Programación Neurolingüística, que ante todo fue para mí como si a una cebolla empiezas a quitarle capas para encontrarme más desnudo. Me descubrí más sutil, genuino, sensible, libre,…
Durante tantos años he construido una imagen de mí, fortaleciéndola con respuestas automáticas, coherentes, explicables,… esas respuestas de mi conciencia, de ese dialogo interno que me acompaña fortalecido, protector y justificador. Consciente “páliza”.
Llevo meses luchando contra su influencia, cuestionando razonamientos y emociones automáticas. Consigo a veces hacerlo callar y escuchar a mi cuerpo, fluir desde otra conciencia de aceptación que me está permitiendo conocerme de verdad, identificando mi autentica e increíble identidad.
“Si un hombre conquistara, en una batalla, mil veces a mil hombres, y otro conquistara a uno solo, a sí mismo, éste sería realmente el mayor de los conquistadores” EL DHAMMPADA
Lo mejor para callar al consciente “paliza”: concéntrate en tu respiración y explora tu cuerpo, sus tensiones y sensaciones, a modo de masaje “virtual” escúchalo, concentrado en una respiración profunda. En unos minutos es increíble la cantidad de reacciones beneficiosas que estamos haciendo en nuestra química interna, y posiblemente puedas encontrar más tarde alguna respuesta que buscabas hace tiempo.
Es el día de mi cumpleaños, y hoy comeré con mi madre recordando “aquel” de Marzo que tras tantas horas de parto y peligrando mi vida, mi padre con su vespa y con el corazón apretado fue a buscar desenfrenado al médico al verse desbordada la comadrona.
Todo fue bien, y aquí estoy.
Y hoy….
Con mis hijos ya adultos, que tendrán ya que aprender a hacerse valer solos, y enfrentarse a los retos de sus sueños. Empiezo a ser espectador de sus éxitos y aprendizajes.
Este año me noto y me escucho distinto, sorprendido, con pies pesados, con inconvenientesy ojos cansados que empiezan a borrar mi lectura limpia y clara,… y soy consciente de una nueva etapa, madura, veterana, en que cambian los papeles.
Es hora de bucear en los logros y las lecciones, de contar tanto que quedó vivido y guardado.Y apasionado, con el mismo corazón joven, moverme ligero y usar gafas para leer, cargarme de las ventajas y diseñar la interpretación del que será mi mejor papel.
Así pues,… ¡Que se abra el telón!.
Cuando cumples ciertos años, valoras si cabe más a los mayores, desde el respeto y la admiración.
¿Qué quieres decirle a esa persona mayor que quieres?… ¡A qué esperas!