Hoy se lo contaba a Fabián, y el recuerdo habilita de nuevo emociones dormidas.
Yo elegí cambiar las circunstancias de forma controlada, despojándome de las rutinas y los compromisos. Como el guerrero que da por acabada su lucha y se quita la coraza que lo protege. Esa que me hacía influyente, recubierta de su capa de ego, por supuesto.
Quitarme cada pieza era recuperar el contacto con sentidos dormidos, era sentir indefenso de nuevo el calor de la cercanía, sentir las caricias frescas de un futuro libre, por elegir, por andar.
Quitarme le casco, me abría a la visión, a la conciencia de otras perspectivas.
Más humilde, expuesto, desnudo, se abría un nuevo camino que dura ya dos años. Y me seduce el futuro, con los retos, aunque duelan las piedras del suelo, pase frio por las noches y me arañen las zarzas. Con cada dolor me conozco y me hago más fuerte.
Interior de la provincia de Alicante, empresas proactivas de carazter industrial, que han demostrado un enorme talento y han creado mucha riqueza, ahora en crisis de incertidumbre, obsesionadas por el ahorro.
Recupero algunas expresiones de una conversación de ayer que anoté:
Desconocimiento, miedo por perder el control, no me planteo cambiar, miedo a experimentar, miedo a adquirir el compromiso, una situación imposible de reconducir, imposible delegar, empresario solitario, tomar decisiones que nunca se han tomado, ayudarme a abrir los ojos,…
Miedo e Imposible fueron las palabras que más se repitieron.
Me resulta tan dificil admitir determinadas creencias, pero es el escenario que encuentro, cada vez más a menudo.
Y quiero recuperar una frase del Doctor Mario Alonso Puig:
«¡DEMOS UN PASO ADELANTE!,
…un movimiento sencillo lleva un mensaje de gran impacto a nuestro cerebro: YO PUEDO.
Es una pena que porque hay tantas personas que piensen que lo que pueden hacer es tan poco que no vale la pena, haya tantas personas que no hagan nada»
Aniversario, hoy hace 9 años y fue uno de esos días marcados a fuego, que dejan cicatrices.Y se presenta atrevido susurrándome al oído del alma.
Sabes que lo que a mí más me conmueve y me motiva es facilitar las oportunidades de desarrollo de las personas, sobre todo de los jóvenes, quizás porque yo no las tuve condicionado por la necesidad de ayudarte a sustentar la casa. A nosotros nos tocó inventar las oportunidades.
Papa, sabes que he dejado voluntariamente aquel trabajo emocionante, pero que me consumía el amor, me hacía insensible, a veces terrible. Siéntete orgulloso por todo el esfuerzo que hice, aquello que construí con mis manos y mi alma. Ahora son solo cenizas, pero lo mejor lo guarde en mí, para volver a construir con humildad otro proyecto más grande.
Estos últimos meses he descubierto algo increíble, me he conocido, explorando cada espacio, y sabes, ¡joder, como me parezco a ti!.
Te fuiste en tu mejor momento, cuando te dejabas ver sin reparo, con todo tu potencial. Recuerdo que decías que los días fluían plenos de satisfacción y felicidad. Ese estado es el que busco, para el que me estado entrenando los últimos meses. Cuando los demás pueden verme más débil es cuando más fuerte soy.
Te lo digo, gracias por lo que diste, por tu disponibilidad, por tu coherencia, por tu humildad, por tu respeto, por tu responsabilidad, por tu compromiso. Si las clases que recibiste eran pobres, con hambre y esfuerzo, bajo el techo puro de un árbol, la hierba de pupitre y paredes azules con nubes, tus competencias fueron grandes y te nombro catedrático del hombre bueno y justo.
Hace 9 años una llamada de Paco me golpeo tan fuerte que dejo un hueco que esta para siempre, esa amanecer rece todos los padrenuestros del mundo, y naciste de nuevo, me dije, este será su nuevo cumpleaños. Pero ya estabas dormido, y quedaban 12 días todavía para confirmar que te ibas. Yo hasta entonces pensaba que era capaz de conseguirlo todo, pero no te podía devolver, ¡que ingenuo!.
Ahora se nos acumulan desafíos e incertidumbres, mucha gente está asustada, y a mí me llega pronto el tiempo de subir a escenarios para exponerme, de luchar por mis pasiones, de decir todo lo que llevo guardado.
¿Quién me iba a decir que te echaría en falta tantas veces?, ¿Cuántas conversaciones y consejos han quedado pendientes?
Hace 9 años, dormido, una maquina te hacia respirar y tu corazón luchaba contra lo inevitable, yo celebraba con esperanza un milagro. Hoy te imagino, aquí, a mi lado, con tu enorme curiosidad de niño explorador.
En un armario solitario y frío quedó tu acordeón huérfano. La vida no te dejo plazo para aprender a abrazarlo y hacer limpia tu música soñada.
Otro acordeón llora en esta desgarrada pieza.
… a vivir!
Me preguntabas como cambiar de actitud cuando estás “mal” y te prometí respuesta.
En estado casi vegetativo, sin energía, con un peso enorme en las articulaciones, agotado por el estrés,… y mi mente solo recrea amenazas. No estoy de acuerdo con el diseño de este momento, ¿qué puedo hacer?.
¿Qué me estoy diciendo?.
¡Qué sí!, ¡qué sí!, que entiendo la incertidumbre que hay detrás de tus consejos, además, ¡gracias!.
Necesito callar esa vocecita interna que dialoga constantemente, y que me ata a este estado. Qué buenos esos momentos que recupero la consciencia del presente centrando mi atención en mi cuerpo y mi respiración. La música tiene la magia de llevarme a estados que me sirven en el control de mi mente, y ahora prefiero relajarme.
¿Qué estoy viendo?.
Sobre la mesa papeles manchados con tinta de ilusiones, de esperanza en proyectos rotos,… que son aprendizaje, primeros ladrillos para eso que he soñado, y voy a conseguir seguro. Hoy las gafas para ver mi mundo reflejaran el futuro de oportunidades, no importa la dificultad, hoy quiero ver metas. Hoy buscaré acercarme a escuchar a personas positivas, necesito huir como de la peste de negativos-conformistas-victimas,… hoy mi tema de interés son las oportunidades, ¿te apuntas?.
¿Cómo me quiero sentir?.
Necesito otra música, de acción, ¡¡¡que me ponga en marcha!!!. ¿Qué puedo hacer?, moviéndome voy a engañar a mi cuerpo, le cambio las claves y le informo que hay que cambiar la química interna, hoy lo necesito afinado, vamos a crear, los sentimientos de derrota confundidos se evaporan,…. ¡prepárate mundo que voy!. No hay mejor dosis química para cambiar las emociones que la acción.
¿Qué quiero hacer?, … voy a ello, el camino es largo y hoy tengo que dar muchos pasos.
Es el día de mi cumpleaños, y hoy comeré con mi madre recordando “aquel” de Marzo que tras tantas horas de parto y peligrando mi vida, mi padre con su vespa y con el corazón apretado fue a buscar desenfrenado al médico al verse desbordada la comadrona.
Todo fue bien, y aquí estoy.
Y hoy….
Con mis hijos ya adultos, que tendrán ya que aprender a hacerse valer solos, y enfrentarse a los retos de sus sueños. Empiezo a ser espectador de sus éxitos y aprendizajes.
Este año me noto y me escucho distinto, sorprendido, con pies pesados, con inconvenientesy ojos cansados que empiezan a borrar mi lectura limpia y clara,… y soy consciente de una nueva etapa, madura, veterana, en que cambian los papeles.
Es hora de bucear en los logros y las lecciones, de contar tanto que quedó vivido y guardado.Y apasionado, con el mismo corazón joven, moverme ligero y usar gafas para leer, cargarme de las ventajas y diseñar la interpretación del que será mi mejor papel.
Así pues,… ¡Que se abra el telón!.
Cuando cumples ciertos años, valoras si cabe más a los mayores, desde el respeto y la admiración.
¿Qué quieres decirle a esa persona mayor que quieres?… ¡A qué esperas!
Este año yo y mi niña de 18 añitos somos parte del grupo que representamos a nuestra Comparsa en la Fiesta de Moros y Cristianos de mi pueblo, y esta “obligada” presencia me motivó para crear un espacio abierto al sano dialogo.
Somos una “familia” de más de 1500 socios que nos reunimos para divertirnos, con las emociones a flor de piel, ¡hay que vivirlo!, y como en todos los grupos necesitamos callarnos un poco y empezar a escuchar, por eso solo tenemos una boca y sin embargo tenemos dos orejas.
Uso este espacio para la difusión de la iniciativa en las Redes.
En plena algarabía, atragantado por las uvas, te busco entre las sombras y las luces de colores, y te encuentro y te doy un beso de tornillo, abrazados te aprieto hacia mi cuerpo, sintiendo tu calor y tus curvas. Un trago de champan precipitado y te roban…. nuevos abrazos y besos,… ¡Feliz año nuevo!,…
Guiado por la banda sonora te busco para reencontrarte y cuando te veo me canto a mí mismo:
“Eres demasiado buena para ser verdad
No puedo dejar de verte
Tocarte sería como tocar el cielo
Tengo tantos deseos de abrazarte….”
Espero que en estos momentos únicos tengaís la compañía y el deseo.
En 1925 un grupo de chavales decidieron activar un evento para crear una movida, una gran fiesta. Suponía que gente de pueblos, pedanías y fincas madrugaran todavía de noche para ir en sus caballos y carretas hasta el “apeadero” de Las Virtudes, desde allí un Rey Melchor se dirigía hasta el Santuario, por el camino encontraba a los otros dos Reyes Magos, allí estaba el nacimiento y adoraban al niño, escabulléndose de un malvado Rey Herodes, ya sabéis la historia.
Entre esos chavales estaba mi abuelo, entonces novio de una chica de la pedanía, que enferma luego murió. Pero esa aventura hizo que él y luego mi padre participaran activamente en este acto que se mantiene y se nos puede antojar anticuado.
Entonces significaba fiesta, baile, conocer gente, bullicio, alegría, algo que ahora es tan accesible, y que entonces era escaso y valorado por gentes humildes, como un respiro en su rutina de duro trabajo en el campo.
Allí estaré en mi papel heredado, junto con mi hermano, primo,… con los nervios de la representación, viviendo en mi cuerpo las emociones de personajes lejanos, repetidas emociones que he elegido heredar.