
Los que tenemos ya unos años, con perspectiva si nos paramos a observar, vemos cómo han cambiado tantas cosas, que si nos las hubieran contado nos habrían parecido de película. Hace una generación se abría un futuro lleno de oportunidades, que no siempre supimos ver y aprovechar, pero lo cierto es que la propia inercia, dejarte llevar te hacia que fácilmente tuvieras un puesto, un rol cómodo.
Para los que nos gusta complicarnos la vida siempre teníamos la opción de montar nuestra propia empresa, hipotecando parte de nuestra presencia con la familia, los amigos, las aficiones, por estar implicados en la construcción y el mantenimiento de nuestro proyecto. Nosotros sabemos el esfuerzo y sacrificio que nos costó, y también el orgullo que sentimos por los éxitos de nuestro talento.
El campo de juego estaba claro, estabas en un sector económico donde las claves del éxito eran previsibles, el producto era la solución, respondía a unas necesidades demandadas, de un consumidor que mantenía unos comportamientos estudiados, como “jefe” organizabas el trabajo de acuerdo a tus estrategias y decías a tus subordinados lo que había que hacer, establecías procedimientos y sistemas de gestión de calidad, marcabas unos objetivos y revisabas los resultados.
Este modelo todavía se mantiene en muchas empresas, y ahora se nos declara obsoleto y caduco. Se ha desarrollado la Tecnología, la economía se ha globalizado, los empleados tienen otros valores y expectativas, el consumidor, inmerso en una hiperoferta, busca nuevas satisfacciones más específicas,…
Observa la evolución de cómo está influyendo todo esto en vuestro negocio, ¿en qué medida vuestro perímetro de interacción con la tecnología, vuestra influencia con los consumidores y el aprovechamiento del talento está creciendo o disminuyendo?
Antes teníamos todas las respuestas, ahora, lamentablemente buscamos respuestas a tantas preguntas, para entender. Entramos en un nuevo escenario de lo desconocido, y necesitamos mirar más allá para detectar lo emergente, capturar las tendencias, encontrar las claves para hacer de nuestras empresas organizaciones sostenibles, que innoven permanentemente, capaces de transformarse y responder con rapidez y eficiencia.
Y para ello necesitamos equipos comprometidos de forma especial, sacarles lo mejor, implicar toda la inteligencia disponible en una aventura de aprendizaje, generar equipos de alto rendimiento basados en la cooperación y la creatividad.
Necesitamos aportar valor a un consumidor desbordado, hacer que se enamore de nuestro producto, es más, que lo prescriba.Y nosotros, en nuestro “reino”, confusos y paralizados, con súbditos sumisos y desmotivados, con limitaciones financieras, incertidumbre política, ¿qué podemos hacer?.
Requiere fundamentalmente DESAPRENDER para aprender, deshacernos de miedos, perjuicios y verdades inmutables de las que tenemos que salir cambiando de opinión porque la realidad ha cambiado, estar dispuestos a pasar de organizaciones jerárquicas a organizaciones cooperativas, estar dispuestos a desarrollar nuestra Empleabilidad en nuevos entornos, estar dispuestos a innovar desde el conocimiento de la demanda, cuando la realidad cambia, cambiar la opinión es fundamental para sobrevivir y triunfar.
“Las empresas tenemos que convertirnos en sistemas con antenas capaces de capturar lo que está ocurriendo en el mercado, lo que está ocurriendo en micro segmentos que se van transformando cada día como resultado de la interacción entre la Tecnología, las Redes Sociales, los Productos y el Consumo” , “El conocimiento de estos fenómenos, el disponer de capacidades y habilidades de comprensión, y de preguntas adecuadas para responder a estas, va a configurar el futuro de cada uno de nuestros negocios.” Enrique de Mulder
¿Cómo puedes aprovechar el conocimiento, la experiencia y la tecnología para generar valor a tus clientes?
¿Cómo conviertes a consumidores cada vez menos fieles en tus prescriptores?
¿Cómo conoces su hábitat, lo que buscan en sus experiencias de compra?
¿Cómo pasas de gestionar el talento técnico, a animar un talento creativo, colaborador, transformador, enfocado en objetivos comunes?
¿Tienes dentro de tu empresa desarrolladas las competencias que te ayuden a conocer y anticipar lo que está ocurriendo?
Es un reto, una oportunidad,… tienes que pasar a la acción.
Inspirado al escuchar charlas de Enrique de Mulder.