A veces no sé qué decir, cuando la naturaleza, la vida, atropella la salud de alguien, y le come la esperanza, el futuro. Cuando las incertidumbres, las excusas, lo cotidiano, se desvanece porque ya no es importante. Cuando solo importa querer conocer eso que te devora, para medir tus límites, saber hasta donde puedes llegar para apurar cada trago. No sé qué decirte.
Si acaso decirme que cuento con toda la energía para ser y hacer lo que quiera. Que la mirada enamorada, el abrazo, el trabajo, la defensa apasionada, cada sabor, los colores, el cielo, el dolor, todo, está presente, y es ahora, ahora, y me agarro a cada estimulo con fuerza, pero sigo sin saber que decirte.
Quizás eso, que como un niño, agarres cada momento, estrujes cada experiencia, como un juego en el que coleccionas cosas emocionantes y divertidas, que vacíes lo mejor de ti, que seas más tú que nunca.
No sé, pero no me consiento la impotencia, tengo cosas por hacer, hay gente esperándome, no puedo ofenderme con dudas, sigo adelante, confiado, actor de un camino que espero largo.
Y en él quiero seguir teniendo encuentros contigo, y reconocerte cada día más alegre, licenciado en la tarea de saber disfrutar cada instante. Animo Rafa!
Aniversario, hoy hace 9 años y fue uno de esos días marcados a fuego, que dejan cicatrices.Y se presenta atrevido susurrándome al oído del alma.
Sabes que lo que a mí más me conmueve y me motiva es facilitar las oportunidades de desarrollo de las personas, sobre todo de los jóvenes, quizás porque yo no las tuve condicionado por la necesidad de ayudarte a sustentar la casa. A nosotros nos tocó inventar las oportunidades.
Papa, sabes que he dejado voluntariamente aquel trabajo emocionante, pero que me consumía el amor, me hacía insensible, a veces terrible. Siéntete orgulloso por todo el esfuerzo que hice, aquello que construí con mis manos y mi alma. Ahora son solo cenizas, pero lo mejor lo guarde en mí, para volver a construir con humildad otro proyecto más grande.
Estos últimos meses he descubierto algo increíble, me he conocido, explorando cada espacio, y sabes, ¡joder, como me parezco a ti!.
Te fuiste en tu mejor momento, cuando te dejabas ver sin reparo, con todo tu potencial. Recuerdo que decías que los días fluían plenos de satisfacción y felicidad. Ese estado es el que busco, para el que me estado entrenando los últimos meses. Cuando los demás pueden verme más débil es cuando más fuerte soy.
Te lo digo, gracias por lo que diste, por tu disponibilidad, por tu coherencia, por tu humildad, por tu respeto, por tu responsabilidad, por tu compromiso. Si las clases que recibiste eran pobres, con hambre y esfuerzo, bajo el techo puro de un árbol, la hierba de pupitre y paredes azules con nubes, tus competencias fueron grandes y te nombro catedrático del hombre bueno y justo.
Hace 9 años una llamada de Paco me golpeo tan fuerte que dejo un hueco que esta para siempre, esa amanecer rece todos los padrenuestros del mundo, y naciste de nuevo, me dije, este será su nuevo cumpleaños. Pero ya estabas dormido, y quedaban 12 días todavía para confirmar que te ibas. Yo hasta entonces pensaba que era capaz de conseguirlo todo, pero no te podía devolver, ¡que ingenuo!.
Ahora se nos acumulan desafíos e incertidumbres, mucha gente está asustada, y a mí me llega pronto el tiempo de subir a escenarios para exponerme, de luchar por mis pasiones, de decir todo lo que llevo guardado.
¿Quién me iba a decir que te echaría en falta tantas veces?, ¿Cuántas conversaciones y consejos han quedado pendientes?
Hace 9 años, dormido, una maquina te hacia respirar y tu corazón luchaba contra lo inevitable, yo celebraba con esperanza un milagro. Hoy te imagino, aquí, a mi lado, con tu enorme curiosidad de niño explorador.
En un armario solitario y frío quedó tu acordeón huérfano. La vida no te dejo plazo para aprender a abrazarlo y hacer limpia tu música soñada.
Otro acordeón llora en esta desgarrada pieza.
… a vivir!
Me preguntabas como cambiar de actitud cuando estás “mal” y te prometí respuesta.
En estado casi vegetativo, sin energía, con un peso enorme en las articulaciones, agotado por el estrés,… y mi mente solo recrea amenazas. No estoy de acuerdo con el diseño de este momento, ¿qué puedo hacer?.
¿Qué me estoy diciendo?.
¡Qué sí!, ¡qué sí!, que entiendo la incertidumbre que hay detrás de tus consejos, además, ¡gracias!.
Necesito callar esa vocecita interna que dialoga constantemente, y que me ata a este estado. Qué buenos esos momentos que recupero la consciencia del presente centrando mi atención en mi cuerpo y mi respiración. La música tiene la magia de llevarme a estados que me sirven en el control de mi mente, y ahora prefiero relajarme.
¿Qué estoy viendo?.
Sobre la mesa papeles manchados con tinta de ilusiones, de esperanza en proyectos rotos,… que son aprendizaje, primeros ladrillos para eso que he soñado, y voy a conseguir seguro. Hoy las gafas para ver mi mundo reflejaran el futuro de oportunidades, no importa la dificultad, hoy quiero ver metas. Hoy buscaré acercarme a escuchar a personas positivas, necesito huir como de la peste de negativos-conformistas-victimas,… hoy mi tema de interés son las oportunidades, ¿te apuntas?.
¿Cómo me quiero sentir?.
Necesito otra música, de acción, ¡¡¡que me ponga en marcha!!!. ¿Qué puedo hacer?, moviéndome voy a engañar a mi cuerpo, le cambio las claves y le informo que hay que cambiar la química interna, hoy lo necesito afinado, vamos a crear, los sentimientos de derrota confundidos se evaporan,…. ¡prepárate mundo que voy!. No hay mejor dosis química para cambiar las emociones que la acción.
¿Qué quiero hacer?, … voy a ello, el camino es largo y hoy tengo que dar muchos pasos.
Es el día de mi cumpleaños, y hoy comeré con mi madre recordando “aquel” de Marzo que tras tantas horas de parto y peligrando mi vida, mi padre con su vespa y con el corazón apretado fue a buscar desenfrenado al médico al verse desbordada la comadrona.
Todo fue bien, y aquí estoy.
Y hoy….
Con mis hijos ya adultos, que tendrán ya que aprender a hacerse valer solos, y enfrentarse a los retos de sus sueños. Empiezo a ser espectador de sus éxitos y aprendizajes.
Este año me noto y me escucho distinto, sorprendido, con pies pesados, con inconvenientesy ojos cansados que empiezan a borrar mi lectura limpia y clara,… y soy consciente de una nueva etapa, madura, veterana, en que cambian los papeles.
Es hora de bucear en los logros y las lecciones, de contar tanto que quedó vivido y guardado.Y apasionado, con el mismo corazón joven, moverme ligero y usar gafas para leer, cargarme de las ventajas y diseñar la interpretación del que será mi mejor papel.
Así pues,… ¡Que se abra el telón!.
Cuando cumples ciertos años, valoras si cabe más a los mayores, desde el respeto y la admiración.
¿Qué quieres decirle a esa persona mayor que quieres?… ¡A qué esperas!
Ok, estaba satisfecho, una placida sonrisa delataba su nueva percepción de las cosas, aliviado por ser consciente de ese bloqueo que en su empresa lo limitaba en enfrentamientos emocionales que habían consumido tanta energía. Ahora con la mirada de la ilusión ya quería explorar en el futuro, en las oportunidades,… es el potencial del Coaching.
¡Voy a abrir una cuenta en Facebook!,me dijo.
No quiero quitarte la ilusión, permíteme que te haga unas preguntas, conmigo estás acostumbrado.
¡Ok!
¿Están tus clientes actuales en Facebook?
Pues la verdad, no están.
Entonces, ¿para qué quieres estar?
No sé, ¿es el futuro?.
¿Qué vas a publicar?
Hablaré de mis productos, no sé, modelos, colores, tipos de mecanismos, aspectos técnicos,…
Yo como usuario no quiero que en mi espacio venga nadie a invadirme para venderme, ¡no te quiero como amigo!, ¿no me puedes ofrecer algo más interesante?
¿Cómo qué?
¿Qué vas a hacer cuando alguien hable mal de tu empresa?, ¿vas a consentir que todo el mundo lea esas declaraciones?
Lo borraré.
Si yo tengo la confianza de quejarme, y me borras,… entonces tendré más motivos para hablar mal de ti, de tu empresa, ¿no crees?.
Bueno, mejor pasaré de las redes, es muy complicado.
Fue la oportunidad para seguir preguntando en positivo y desde nuevas miradas, y fue cuando aparecieron clientes potenciales que sí estaban en las redes, nichos de mercado con necesidades por satisfacer, como se podría adaptar fácilmente el servicio. El logo de la empresa parecía cobrar vida y se convertía en el personaje que interactuaba, que aportaba valor a los amigos, y…. saludaba ese lunes por la mañana, publicaba artículos sobre los temas generales que a ese público más le interesan (sus hijos, la seguridad, la educación,…). Era divertido, y Ok tiene habilidades para saber interactuar, dialogar, ser tu amigo.
Pero, ¿de qué sirven tantos amigos para la empresa?
Es Nochevieja, y tomando una cerveza antes de la cena, un amigo me dice que tiene un proyecto y necesita unas instalaciones,…. Y entonces yo le hablo de mi amigo de Facebook, de aquel que me ha hecho reír, sentirme útil, me ha aportado nuevas perspectivas, ha comentado mis entradas,….. y que además hace ese tipo de instalaciones, vamos, es un experto, y le hablo de tu empresa.
Lo recomiendas como tu amigo, igual que ha sucedido siempre, ¡entiendo!.
Vuelvo a mi oficina y recuerdo como en cada asociación en la que he colaborado terminaba promoviendo una publicación, en el colegio todavía publican el “Perichapí”, cuantos chavales desde mi iniciativa han escrito sus reflexiones, sus inquietudes, sus experiencias. Sobre la mesa observo mi cámara de fotos, mi cámara de video, tantos momentos robados y guardados como un tesoro en mi archivo, hay gente que piensa que me dedico a eso porque siempre me han visto con la cámara. Más de 25 años en mi empresa planificando proyectos, inventando, creando nuevas formas que sorprendieran, coordinando personas, transmitiendo habilidades. Creando, gestionando y dinamizando “mi comunidad”. Y ahora las herramientas del Coaching , las Constelaciones Organizacionales, la Programación Neurolingüística.
¿Qué acabo de descubrir?, llevo 30 años preparándome para esto, puedo ser Community Manager.
(Pepe Micó, Coach, se apuntó a un curso de Community Manager que organizaba la Universidad de Alicante. Con la energía del grupo, con esa chispa de juventud, se dijo: “Si, puede ser genial, divertido, y aportar mucho valor, voy a hacerme visible”.)
Suena la música y me siento cómodo, fuera llueve, y recuerdo esas olores de la naturaleza húmeda que echo de menos. Enchufo el aire caliente y siento la humedad en mi pelo, la brisa artificial.
Solo, echo de menos el calor de verdad, de mi amores, de mi familia, y abstraído quiero verlos que hacen en casa, en su trabajo, en su universidad, como activos y secos repiten sus rutinas. Y aparecen imagenes pasadas, intensas, presentes.
Giro mi cuello al ritmo de la música soltando tensión,… reconozco mis formas al masajearme el rostro,… arrastrando la humedad que no es de la lluvia,…. y me digo ¡regresa!.
Olvido la lluvia y busco tarea en mis apuntes, ya seco aunque solo.
Cada generación se enfrenta a unas circunstancias, a unos retos.
Cuando los adultos os hablamos de cómo sois los jóvenes de ahora, que si antes… repetimos el mensaje que nos decían nuestros padres.
A veces solo es un reflejo de nuestros miedos, de nuestras creencias,… pero vosotros tenéis todos los recursos disponibles para enfrentaros al futuro, tenéis el talento y la creatividad, solo hace falta tomar conciencia de ello y que sepáis donde queréis llegar, quien queréis ser. En ese momento todas las fuerzas del universo estarán en alianza con vosotros para impulsaros a vuestro destino.
Os quiero invitar a reflexionar sobre el uso de vuestro lenguaje, cuando hablamos damos ordenes a nuestro subconsciente, generamos ó abortamos expectativas y oportunidades.
Si nuestro subconsciente escucha ¡es imposible!, hará que eso nunca pase.
Cuando te preguntan ¿porqué no lo hiciste?,…. ¿usas excusas de cosas que pasan hablando en tercera persona?, ó asumes en primera persona tu responsabilidad: ¿elegí hacer otra cosa?.
Vivimos como aquello que creemos que somos, si las cosas “pasan”, eres una víctima, impotente, castrado, porque no tienes influencia en la vida, y lo que te pasa son decisiones de otros, tú estás condicionado, y eso lleva al resentimiento y la resignación.
Pero, si te declaras protagonista de tu vida, eres RESPONSABLE de tu vida, y por ello, rindes cuentas de tus acciones, eliges como te enfrentas a las circunstancias. Ante cualquiera de ellas eliges SER, mediante tu decisión de HACER. Y tienes el control de tu vida, no hay garantía de éxito, pero, vas aprendiendo y demostrando, y te sientes orgulloso de tu comportamiento, elijes como te enfrentas a las circunstancias y actúas en integridad. Por ello te invito a hablar en primera persona y desde tu responsabilidad: Yo he elegido…, Yo me hago responsable…, Yo me comprometo…, prueba y mira a ver que sientes.
“Cuando mueren las personas queridas, mueren con ellas universos enteros. Los que todavía estamos aquí no nos entristecemos por ellas, sino por nosotros. Esas personas eran esenciales para nuestra existencia. Sus vidas eran las luces que alumbraban las nuestras. Las amábamos y nos amaban; de repente sentimos menos amor y nos sentimos menos amados. Esas personas eran soles para nosotros, pero sus rayos ya no podrán calentarnos. Echamos de menos algo que no puede ser restituido. Lo que se ha perdido no es solo la persona, sino nuestra relación con ella. Nos quedan los recuerdos, pero no la conexión emocional inmediata. Personas distintas hacen surgir en nosotros facetas distintas de nuestro carácter. Gran parte de lo que somos no es sino un reflejo en los demás”
“Más Platón y menos Prozac” Lou Marinoff
Es primero de Noviembre, un día en el que tengo un anclaje con muchos recuerdos de mi infancia, me veo corriendo con mis primos por el cementerio, mientras mi madre y mis tías confeccionan una alfombra de flores, y veo como nos paramos en seco ante la tumba de un niño como nosotros, en absoluto silencio, tras unos segundos recuperamos nuestra frenética carrera.
Hoy es día de recuerdo de familiares y amigos que faltan, y no puedo evitar echar de menos su consejo, su sonrisa, su mirada,… de cada persona aquello que la hacía peculiar, y doy más valor entonces a todas las cosas y personas que hoy me regala la vida.
El miércoles, Pepe, mi primo nos volvía a regalar su presencia tras un grave accidente de tráfico, e imagino su impotencia al verse ahora postrado en el Hospital, con todas sus iniciativas paralizadas, e imagino su agradecimiento por encontrarse vivo, y poder seguir disfrutando de su familia, sus amigos, de todo aquello que quiere, e imagino la revisión que estará haciendo de su vida, y de sus prioridades,….
La vida es una enfermedad terminal, sabemos que se acaba, pero desconocemos de qué forma y cuando va a ser, y como no tiene remedio lo que sí que podemos hacer es disfrutarla de acuerdo a quien somos y al lado de quien amamos, y aceptar la muerte como algo natural.
No sabemos si hay algo después, yo os invito a diseñar vuestra propia versión, una alucinación que os guste.
Yo, cuando tenía 16 años descubrí una canción del grupo de rock “Bloque” que adopté como descripción de la muerte. Cada vez que falta alguien que forma parte de mi vida, conmovido, me la recito:
“Cuando la mañana desempolve sus increíbles saludos, cuando la tenaz luminosidad nos obligue a cerrar los ojos para abrirlos dentro de ella, entonces, en ese instante no creado, una lagrima, sentida en el temblor de mi ignorancia suavizara mi mejilla ese día que espero, y allí recibiré la paga sublime de la jornada del sol, un color ilegible para el mundo definirá todo lo creado, y la alegría de su roce mecerá el olvido de mi anterior estado, elevándome sobre los destinos que adornan el mundo, cuando las plagas quieran destruir las semillas, allí las semillas no serán semillas sino vigor sublime”.